#

La Oración.

ORACION Y ESCUCHA

La oración tiene una dimensión esencial que es la escucha a Dios. Con frecuencia pedimos, damos gracias o reflexionamos, es bueno, pero nos falta con frecuencia la actitud de escucha a Dios. Dios quiere hablarme y su Palabra es vida y salvación. Cristo es la Palabra que viene a hablarnos y revelarnos el amor de Dios, nuestro Padre.

La Palabra de Dios nos recuerda la necesidad de esta actitud, unos textos: “Escucha Israel”, “Ojalá escuchéis hoy la voz del Señor”, “Pero no escucharon mi voz”, “En la mañana hazme escuchar tu gracia”, “Habla, Señor, que tu siervo escucha”, “Bienaventurados los que escuchan la Palabra de Dios”, “El que escucha estas palabras mías…edifica su casa sobre roca”, “Si alguien escucha mi voz y abre”. Son algunas citas que nos enseñan esta necesidad de escuchar al Señor.

Jesús es nuestro modelo de oración. El buscaba hacer la voluntad del Padre y su oración frecuente era el silencio solitario y amoroso a la escucha de su Padre.

Haz de tu oración un ejercicio creyente de silencio, de vacío interior, de atención amorosa a la escucha de esta voz de Dios, a su Palabra que te habla, con docilidad al Espíritu Santo que es quien te acompaña y abre tu corazón.

Manuel Mª Hinojosa Petit

Comparte tus opiniones

Sin comentarios

Dejar un comentario: