#

La curia: Néstor Huercano

Néstor Huercano

Entre las muchas cosas que Dios nos ha regalado en el cursillo 1118 ha sido Nestor, uno de nuestros Sacerdotes. Vivirlo con él ha sido ver como Dios necesita de sacerdotes en este movimiento de Iglesia, no solo de laicos. Nestor se ordenó en el 2019 e hizo el cursillo 1017, todavía como seminarista. Aunque recuerda que se enamoró del movimiento en una “cocina”. “Viví un encuentro de comunidad muy fuerte. Fue el año que estaba de pastoral y necesitaba esa reafirmación de mi vocación y que mejor forma que reafirmarla a través del servicio a mis hermanos”.

Néstor Huercano

La vida de Nestor ha estado repletas de encuentros con el Señor. Nació con muchos problemas de salud y los médicos le auguraron una vida muy corta pero el Señor tenía preparado para él momentos muy grandes. Recuerda como su padre dijo “Mi hijo saldrá adelante y se bautizará si él quiere”. Y así fue. Ya de jovencito, quiso participar en una cofradía sevillana para lo cual se apuntó a catequesis. Durante la preparación recibió el bautismo y al poco tiempo su primera comunión. Recuerda que fue su catequista la que lo llevaba a celebrar la misa todos los domingos; “A través de ella aprendí todo lo que sé sobre la Fé. Ella me hizo entender que Dios se encontraba con nosotros y nos esperaba con los brazos abiertos en el sagrario. Esos momentos de oración, de conversación con el Señor, antes de cada misa, fueron claves para darme cuenta de que Dios me llamaba a ser sacerdote”. Dar la noticia en su casa, en una familia que no es religiosa, supuso un duro golpe. “Eso, junto a la muerte de mi hermano, fué un palo muy importante para todos, pero a mí me hizo darme cuenta que mi vocación era más fuerte aún”.

Para los que hemos vivido con él su primer cursillo, ha sido maravilloso. Hemos conocido a una persona sencilla y entregada a la pastoral. Observador, dócil y con muchas ganas de aprender. Cariñoso, generoso… Aunque me quedo con como él mismo se define. “Me veo como dijo el Papa Benedicto de si mismo; Un pobre trabajador de la villa del Señor”. 

Para él, el cursillo ha sido “ver como Dios tocaba el corazón de los cursillistas. Como realizaba su obra, convertía a las personas y cambiaba la vida de la gente”.

Comparte tus opiniones

Sin comentarios

Dejar un comentario: