#

El historial del veterano: Lourdes Ibarra Rivas

Lourdes Ibarra Rivas

Hace 29 años que participé en el segundo cursillo mixto que se celebró en Córdoba, fue en 1993, a finales de enero, y yo tenía 23 años. Ese mismo año, en septiembre, me invitaron a entrar en la Escuela de Cursillos de Córdoba.

¡Ojalá lo hubiera hecho con 18 años! El SEÑOR siempre sale a nuestro encuentro, como salió al mío y me fue preparando para la tarea que me tenía reservada, aquí en la Campiña, la de llevar sus propuestas de amor y alegría a los demás.

Lourdes Ibarra Rivas

Soy, estoy y me siento parte del MCC; cada día me identifico más con la misión del MCC y percibo cómo somos guiados por la fuerza del Espíritu de Jesús. Realmente me siento querida, escuchada y ayudada por mi Comunidad de cursillos, a pesar de mis defectos y limitaciones. Desde la Sede de la Campiña, intento aportar mi granito de arena, anunciando los valores cristianos, siendo testigo fiel de Nuestro Señor, para que cada vez haya más personas que puedan vivir un cursillo.

Ser parte activa del Movimiento, ha cambiado mi visión de la Iglesia y por eso me siento un miembro más de ella. Me he ofrecido como catequista de Confirmación en varias parroquias: en la Parroquia de Santiago El Mayor de Puente Genil y en Moriles, pueblo al que también informo a través del párroco por ser su madrina dentro del movimiento. Caminar en el MCC, me ha dado fortaleza suficiente para colaborar en diferentes acciones de apostolado y acudo cada vez que me necesitan.

Creo que desde que dije sí al MCC y me incorporé en él, fueron desapareciendo mis miedos y se fue instalando en mi corazón la serenidad para hablar en público; todavía después de tantos años, me sigo sorprendiendo por ello y soy consciente del don que he recibido del SEÑOR, que me invita en todo momento a compartir los valores cristianos con mis hermanos.

Actualmente lo que más llena mi vida, es poder asistir y participar todos los días a la EUCARISTÍA y acompañar un ratito en el Sagrario a JESÚS SACRAMENTADO, dónde me siento cuidada y amada por Él y allí le pido, ser levadura y seguir fermentando.

Lourdes Ibarra Rivas

Comparte tus opiniones

Sin comentarios

Dejar un comentario: