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El currículum del novato: Alberto José Muñoz Henares

Alberto José Muñoz Henares

Hice mi cursillo en enero de 2020 y me acabo de incorporar a la Escuela. Reconozco con asombro, cómo el Señor se sirve de Cursillos para facilitar encuentros con Él, yo mismo he sido testigo del milagro que acontece, pero no de oídas, sino de primera mano pues he descubierto la presencia de Cristo en mi vida.

Alberto José Muñoz Henares

Una de las cosas que más valoro del MCC es su acogida, me siento dentro de una comunidad al SER parte del movimiento; otra cosa fascinante es cómo transmiten la alegría y la cercanía las personas que conozco; a veces creo percibir a Dios reflejado en cada una de sus caras. No ocultaré que al principio, debido a la pandemia vivimos una preescuela algo atípica, con conexiones telemáticas, una forma muy fría, que nada tenía que ver, con mi vivencia. En el momento que volvimos a reunirnos presencialmente, volví a sentir la calidez de nuestros hermanos, el compartir con un mismo corazón, con un Fin común a Cristo.

Realizar la oración con más regularidad, me ayuda a fortalecer mi fe pues a medida que voy conociendo mejor al Señor, puedo llevar más fácilmente su mensaje a otras personas, especialmente a aquellas que forman parte de mi vida, mis amigos y mi familia.

También me cargan mucho las pilas los momentos con mi grupo de Jóvenes Cristianos de Lucena, en la parroquia Ntra. Sra. Del Carmen de Lucena. Para mí, se ha convertido en la fuente necesaria para encontrarme con el Señor a través de la comunidad. Son grandes los momentos que el Señor me ha regalado estando cerca de Él, lo descubro en las pequeñas acciones del día a día y esto que antes no lo percibía, me da una felicidad que no es comparable a nada material.

Incorporarme me hace consciente de las herramientas y dones que Dios me ha regalado y con las que cuento para poder llevar a los demás la felicidad que yo he encontrado al gozar de su presencia y sin la experiencia del cursillo, probablemente no hubiera sabido cómo hacerlo. En el movimiento me gustaría ser un fiel y útil instrumento del Señor, no quisiera nunca entorpecer sus planes. Llego a cursillos muy ilusionado con todo lo que el Señor me está regalando y vivo mi pertenencia al Movimiento, como un regalo constante que el Señor me hace. Estoy como niño pequeño al que se le abre todo un mundo, con los ojos abiertos de par en par, no queriéndome perder nada de esta nueva experiencia que he comenzado.

Alberto José Muñoz Henares

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