El MCC es un Movimiento de Iglesia con vocación universal pero con una integración eminentemente diocesana

En nuestra Diócesis de Córdoba está plenamente integrado en las estructuras diocesanas, teniendo consideración de Secretariado Diocesano, y formando parte de la Curia entre las Delegaciones para la Comunicación del Evangelio de Cristo. Reflejo de esta integración es la participación en distintos organismo diocesanos. El Secretariado Diocesano del MCC está integrado en el Consejo Diocesano de Laicos con dos representantes, uno de ellos además miembro de la Comisión Permanente de este Consejo. Así mismo, el MCC está representado en el Consejo Diocesano de Pastoral.

Además de la representación institucional, el Movimiento de Cursillos participa activamente en cuantas iniciativas se desarrollan a nivel diocesano, especialmente las relacionadas con el apostolado seglar asociado. Recientemente, en las dos últimas efemérides celebradas por el MCC en Córdoba ha recibido el respaldo de los obispos con sendas Cartas Pastorales. La primera con motivo de los 50 años del MCC en Córdoba, escrita por D. Juan José Asenjo Pelegrina, hoy Arzobispo de Sevilla, y en 2012 D. Demetrio Fernández González, titulada Cursillo nº 1000: 58 años “De Colores” en Córdoba.

El MCC requiere una realidad humana que debe organizarse para sostener e impulsar la vida del Movimiento en cada diócesis

Las “estructuras operativas” generales del MCC son la Escuela de Dirigentes y el Secretariado, organizándose en distintas áreas y vocalías para el mejor funcionamiento del MCC.

La Escuela de Dirigentes es el motor del movimiento en cada diócesis, formada por un grupo de cristianos que son llamados a vivir su vocación cristiana en el MCC; encargados de hacer realidad toda la vida del MCC en la diócesis: Cursillos, grupos, Ultreyas, presencia diocesana, etc. En nuestra diócesis, la Escuela de Dirigentes tiene tres sedes: Sede de Córdoba, ubicada en nuestra casa de San Pablo, Sede de la Campiña, ubicada en la parroquia de Santiago Apóstol de Lucena y la sede de la Sierra, ubicada en la parroquia de San Miguel Arcángel de Alcaracejos.

El Secretariado Diocesano es la estructura de servicio encargada de orientar, coordinar e impulsar al MCC en las realidades diocesanas y nacionales. Su composición y estructura está determinada por las necesidades, posibilidades y circunstancias concretas de tiempo y lugar; en Córdoba, el Secretariado Diocesano del MCC en Córdoba está organizado en una Comisión Permanente, con los responsables de Áreas, Presidente, Vicepresidente, Secretario/Tesorero y Equipo Sacerdotal y un Pleno del Secretariado, en el que además participan vocales y representantes de Escuela.

Estructuras operativas del MCC en Córdoba

Área domestica
Área de cursillos
Área de comarcas
Área de escuela
Área de inserción diocesana
Área de medios

El origen del MCC en Córdoba se remonta a 1954

El MCC llega a Córdoba en 1954, promovido por el consiliario de Acción Católica (AC). Los primeros Cursillos los imparten personas de Madrid, y estaban destinados a jóvenes de AC. El primer cursillo para hombres (adultos) se da en marzo de 1957, con un equipo de Ciudad Real.

En ese año llega a Córdoba D Juan Capó, uno de los “iniciadores” del MCC, y se inicia en nuestra diócesis la Escuela de Profesores. En 1960, los “dirigentes” de la Escuela de Profesores y los sacerdotes responsables solicitan al Obispado la constitución oficial de un Secretariado de Cursillos, con unos estatutos que se aprueban en enero de 1961.

Hasta esta fecha, los Cursillos se han estado celebrando en distintas casa de espiritualidad, fundamentalmente en San Antonio, en Córdoba capital, pero también se han celebrado en Montilla o en Villanueva de Córdoba, según la necesidad de espacios y la disponibilidad de los mismos. En total, y gracias al esfuerzo y la ilusión de muchas personas por no bajar el nivel en tiempos difíciles, se dieron 131 cursillos en San Antonio, 39 en Montilla, 14 en Villanueva, 2 en la Salle y 1 en La U. Laboral.

En diciembre de 1961 se celebra el Cursillo 100, y se plantea la necesidad de hacer una casa propia del MCC. En 1965 se da el primer cursillo en la nueva casa (aún sin terminar), que se inaugura solemnemente en 1966 en el cursillo 200. En 1967 se celebra el primer Cursillo de Mujeres, cuando ya se habían dado más de 200 cursillos de hombres, y en los años 90 se iniciaron los cursillos mixtos. En 1979, en Diciembre, se imparte el Cursillo 500, celebrado con gran solemnidad en Córdoba, y en Enero de 2012 se celebró el Cursillo 1000, hito histórico no sólo en España, sino en el mundo entero, ya que sólo en Puerto Rico han llegado a esa cifra.